Publicado por & archivado en Turismo.

Culminó en la ciudad la Jornada “Turismo y Desarrollo Comunitario”, coordinada por Lorena Carpanchay y Ramiro Ragno, integrantes de la Red de Turismo Campesino de los Valles Calchaquíes, quienes compartieron el proceso organizativo de dicha cooperativa y brindaron herramientas teórico prácticas sobre Turismo Comunitario y el rol del técnico en las comunidades.

presentación charla con autoridlore charla 2

La Jornada, organizada por el ITec, se desarrolló el 24 y 25 de septiembre con la presencia de autoridades provinciales y municipales, estudiantes, docentes, cooperativistas, gestores turísticos, organizaciones sociales, entre otros.

Lorena Carpanchay, campesina y socia de la cooperativa, explicó que la Red de Turismo Campesino es un conjunto de 50 familias localizadas en 12 comunidades en la zona de los Valles Calchaquíes en la Pcia. de Salta. “Somos comunidades campesinas que nos dedicamos a la agricultura familiar, la cría de animales y las artesanías. A partir del año 2004 empezamos a recibir turistas en nuestras casas. Les damos servicio de comida, recorrido guiado, cabalgatas. También pueden cuidar nuestros animales, cocinar con nosotros y aprender el trabajo del campo”, explicó Lorena.

A través de un proceso de gestión asociativa entre las familias, se conforman, alrededor del año 2006, en una cooperativa de productos campesinos y de servicio turístico que denominaron Red de Turismo Campesino. Ramiro Ragno, técnico de la Red, aclara: “No se trata de un paquete turístico, sino de comunidades campesinas que se abren al turismo como modo de complementar su economía tradicional”.

Para la cooperativa, el turismo “es un canal para la venta de las artesanías y de los productos agrícolas- ganaderos que las comunidades producen ancestralmente, y también un modo de integración del turista a la vida campesina”. En este sentido, el Turismo Campesino intenta construir otra figura del viajero: no aquel que busca recreación, sino el que busca vivenciar y compartir otro modo de vida y otra cosmovisión del mundo. Al tiempo que genera un turista responsable, reemplaza la idea de paseo por el de integración: el turista no observa desde afuera como un espectador, sino que se integra a cada familia y vive con ellos su experiencia cotidiana. En palabras de Lorena: “el turista que llega a nuestra casa puede preparar la comida, participar en la producción del vino, en la cosecha del pimentón, puede sacar a pasear las cabras o aprender la técnica del fieltro con una artesana nuestra”.

En términos conceptuales, el Turismo Comunitario es, primero, una comunidad organizada que se reúne para compartir necesidades e intereses comunes, que luego puede devenir en un proyecto turístico para mejorar la calidad de vida de todos o solucionar una problemática que los afecta. El Turismo Comunitario por definición, es un proyecto gestionado por organizaciones campesinas y pueblos originarios que están en territorios rurales.

Cuando las comunidades de campesinos de los Valles Calchaquíes suman el turismo como una actividad más, éste sirvió, en términos de Ramiro, como un disparador de problemas que afectaban a las familias. Se procuró llevar el agua a las zonas que no tenían, mejorar las viviendas, reemplazar letrinas por baños, mejoras financiadas por el fondo solidario que se le cobra al turista y también por organismos gubernamentales e internacionales. “La apertura al turismo sirvió para dar cuenta de derechos que tienen las comunidades y que estaban siendo vulnerados como el acceso al agua y a viviendas dignas”, expresa Ramiro.

Otro de los principios del Turismo Comunitario es el comercio justo. Esto significa fijar precios que reflejen el trabajo del campesinado, el reparto justo de los ingresos del turismo y la decisión colectiva sobre el destino de las ganancias del fondo solidario. “El comercio justo es posible cuando hay gestión asociativa, que es otro de los principios del Turismo Comunitario, es decir, que todas las familias ganen por su aporte y en igualdad de oportunidades, y que haya un sistema rotativo de socios”, aclara Ragno.

Contra el monocultivo del turismo y el rol del técnico en las comunidades

El segundo día de la jornada, Ramiro Ragno brindó algunas herramientas conceptuales sobre el modelo de Turismo Comunitario y el rol del profesional técnico.

Expresó que: “un modelo de Turismo Comunitario requiere de técnicos críticos formados en aspectos socio-organizativos y en autogestión comunitaria, deben tener conocimientos de historia, y educación popular, manejar técnicas de grupos, pero principalmente deben sumarse al proyecto de vida de la comunidad y acompañar su proceso organizativo”. Explicó la diferencia entre ser un capacitador y un técnico: “el técnico no tiene como función capacitar (que es aportar un conocimiento puntual e irse), sino hacer acompañamiento técnico que significa facilitar procesos y trabajar en el empoderamiento de la gente, es decir ayudarlos para que tomen sus propias decisiones”.

A partir de su experiencia en espacios comunitarios, Ramiro agregó “el profesional del turismo es un apasionado de la actividad, pero debe entender que primero está la decisión de la gente. Por sobre todo, debe actuar en beneficio de la comunidad y esto puede significar decirle no al turismo si la comunidad así lo decide.

Cuando la Red de los Valles Calchaquíes arma el proyecto turístico, establece que el turismo no debe reemplazar ninguna de las actividades económicas preexistentes. “Está comprobado que si una zona rural se vuelca al turismo como única actividad pueden poner en riesgo otras producciones económicas locales como la pesca o la agricultura que son vitales para garantizar la alimentación de la población y para el mantenimiento de los recursos naturales, además de toda una cultura sustentada en ese trabajo”, explicó Ragno. Agregó además que el turismo es una actividad muy dependiente de los mercados externos y de factores políticos, sanitarios, culturales; “Un destino turístico puede dejar de serlo en un segundo porque se pone de moda otro o porque se desata una pandemia o una guerrilla interna que impide la llegada de los turistas. Cuando esto sucede la comunidad se queda sin nada. Por eso ningún monocultivo es bueno”.

En relación a la elaboración del proyecto de Turismo Comunitario de la Red, los dos expositores contaron la importancia de trabajar en un plan de acción que, además de la evaluación crítica de los impactos de la actividad, incluye un reglamento operativo donde se establecen los criterios de atención al turista, un sistema rotativo de socios y el establecimiento de un fondo solidario que se destina a la realización de obras para mejoras en las comunidades.

productos redsalón

Un trabajo de central importancia fue la construcción colectiva del Código Ético de conducta para el Viajero. Ramiro explicó que los principales partícipes del Código fueron los abuelos de las comunidades quienes actúan como monitores de la actividad turística y, entre todos, definieron luego lo que querían y no querían del turismo. De esta manera determinaron el tipo de turista que pretendían recibir: un viajero responsable y respetuoso de la naturaleza y de las costumbres del lugar.

La vigencia del Código y el trabajo permanente sobre la identidad local, fortaleció a la comunidad a la hora de vincularse con el turista. Tal como lo expresa Ramiro, “el Código y la reunión permanente en asambleas nos ha permitido crear criterios de relación justos y sustentables desde el punto de vista económico y ambiental e impedir que la cultura campesina se mercantilice, como sucede con otros modelos de turismo que modifican las expresiones y costumbres del lugar para satisfacer los gustos del turista”.

En relación a la comercialización de la propuesta turística que ofrece la Red de Turismo Campesino, explicaron que se hace de manera directa (a través del sitio web de la Red o comunicándose con la sede situada en San Carlos, muy cerca de Cafayate) y a través de agencias. “Trabajamos con tres agencias interesadas en la propuesta, con quienes firmamos un convenio ético donde la agencia debe aceptar las condiciones que impone la Red a cambio de ofrecer un producto diferenciado”, cuenta Ramiro y agrega: “para los técnicos que les interesa trabajar desde las agencias, vender un paquete turístico armado por una comunidad implica comprometerse con un modelo de turismo no masivo, que busca distribución colectiva de las ganancias a través del trabajo asociativo para el beneficio de todos los actores”.

Para quienes deseen conocer más sobre la Red de Turismo Campesino: www.turismocampesino.org

Los comentarios están cerrados.